Una nueva etapa les espera a los estudiantes de secundaria de las escuelas públicas Montessori
El semestre escolar ha concluido y con ello viene un sin número de celebraciones, una de ellas son las transiciones que tienen los estudiantes de los distintos niveles, siendo Secundaria una de las más significativas.
Los estudiantes de las escuelas públicas Montessori (EPM) que culminan un nivel o una etapa del desarrollo pasan por un proceso de transición para el próximo nivel o etapa de desarrollo y estas deben ser cónsonas con la filosofía Montessori. Es por eso que no escuchará como parte del vocabulario la palabra graduación, sino ceremonia de transición.
Aunque muchos piensan que la educación Montessori es para niños pequeños, hoy les recordamos que no es así. La educación Montessori atiende a estudiantes desde los 2 meses hasta los 18 años, preparando al joven hasta la universidad.
El proyecto de escuelas públicas Montessori en Puerto Rico hoy atiende a 10 escuelas públicas secundarias, para un total de 1,433 estudiantes.
“Las intermedias y superiores en nuestro país son la razón de ser de los porcentajes de deserción de los que se hablan tanto en los últimos días y que se necesita esa atención”, compartió Isabel Arce, coordinadora del nivel de Secundaria en el INE, afirmando la importancia de servir a través del INE a esta población.
Este año en términos generales un 93% de los estudiantes de escuela pública Montessori continúan estudios post secundarios, 61% bachillerato y un 32% grados técnicos/asociados. Las carreras de mayor admisión fueron: Ingeniería, Administración de Empresas y Educación. Mientras que las instituciones con mayor admisión fueron UPR Río Piedras y el Sistema Universitario Ana G. Méndez.
Dos ejemplos de esas estadísticas son los jóvenes Jeremy Cedano Rodríguez y la joven Argelis Amaro Martínez, ambos admitidos en la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras para este próximo año escolar.
Argelis Amaro se graduó de la escuela Montessori República del Perú ubicada en Santurce. La joven de 18 años de edad llegó a la escuela República del Perú en séptimo grado, donde expresó lo bien recibida que se sintió desde el principio.
Ella se describe como una joven seria, responsable, enfocada, bondadosa y servicial; características que reconoce que su escuela Montessori ayudó a fortalecer y a desarrollar.
Argelis fue admitida en la Escuela de Arquitectura de la UPR de Río Piedras, con la aspiración de convertirse en arquitecta y ayudar en los problemas de infraestructura que sufren las escuelas públicas, según lo vivido.
En su proceso de encontrar esa vocación expresó la gran ayuda que recibió de parte de su consejero y maestros.
Con gran seguridad, admitió lo preparada que se siente para su nueva etapa de vida, compartiendo que los maestros de su escuela la prepararon para la exigencia de la universidad y para ser una líder.
“Aunque tenga miedo porque es una experiencia totalmente diferente a la escuela secundaria, gracias a todos los proyectos que ellos me dieron, las presentaciones, los informes, reportes, libros para analizarlos son cosas que se van acumulando lentamente y te van dando atributos que uno no sabía que tenía” dijo la joven.
Otro joven que se siente preparado para su entrada a la universidad es Jeremy Cedano Rodríguez, quien estudió en la escuela Juan Ponce de León desde infantes, a los 7 meses, haciendo hoy su transición a la universidad.
Jeremy comienza en agosto en la Facultad de Administración de Empresas a estudiar Economía, tema que le ha llamado la atención desde su experiencia de “Big Trip” en Taller ll, 4to a 6to. Comparte que siempre le ha intrigado como el dinero puede dominar el mundo y es muy importante tener la habilidad de manejar y conocer.
Además, ya forma parte del equipo de pelota de los Gallitos de la UPR Río Piedras, siendo atleta desde su primer año y con aspiraciones de jugar en Estados Unidos.
Para esta nueva etapa que se aproxima Jeremy mencionó que lleva consigo de su escuela Juan Ponce de León esa empatía que sembró en él por su alrededor y el liderazgo.
“Todo mi crecimiento se ha dado ahí. Y yo creo que esa empatía por el mundo y esa necesidad de liderar en algún momento para otorgarle conocimiento a una persona, cosa o poner tus habilidades a trabajar para que el mundo sea mejor es lo que me llevo” , compartió el joven.
Con seguridad afirmó lo emocionado, seguro y preparado que se siente hacia la vida universitaria, más cuando la escuela le ha ayudado a identificar sus fortalezas, debilidades y a conocerse.
Desde el Instituto Nueva Escuela, felicitamos a todos los estudiantes de secundaría que hacen transición a su etapa de juventud. Sabemos que llevarán consigo lo aprendido en su escuela no solo para ustedes, sino para hacer de su patria, de su universidad, comunidad y familia una mejor.